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Martes, 29 de septiembre de 2009

Se firmó Convenio Constitutivo del Banco del Sur

Oscar Ugarteche

ALAI AMLATINA, 29/09/2009.- Tras veinte meses de la firma del acta
fundacional del banco del Sur en Buenos Aires, por fin los presidentes
suramericanos han firmado el convenio constitutivo del BANCOSUR en
Porlamar, Isla Margarita, el lunes 28 de setiembre del 2009. El convenio
constitutivo trae reglamentaciones que han sido negociadas por
comisiones a nivel de ministerios de economía y de hacienda en la que
han dilucidado sobre los aportes de capital, el mecanismo de votación,
el reclutamiento de personal, la jurisprudencia, las consideraciones
tributarias y jurídicas de los funcionarios y se ha aclarado la
funcionalidad del banco. Exactamente para qué es.

La declaración inicial

Se reacordará que el Banco del Sur es de propiedad nata de los diez
países miembros de UNASUR, que iniciaron las negociaciones para su
conformación primero entre Venezuela y Argentina en el año 2006 y que
luego se incorporaron Ecuador y Brasil en mayo del 2007 hasta lograr la
firma del resto.. A diferencia de la CAF, que tiene 18 países miembros,
algunos extracontinentales y otros centroamericanos, el BANSUR es
suramericano en esencia. En este sentido la postura observadora de
Chile, si bien frecuente en relación a la integración latinoamericana
desde su retiro del Pacto Andino en 1977, es una desventaja comparado a
su pequeña participación con 21 millones de dólares en la CAF. Si bien
el monto es írrito, hay muestra de presencia. Hasta ahora no hay tal
muestra con este banco. Recuerda esa política exterior a la británica
con la integración europea, que durante las décadas de formación de la
Comunidad Económica Europea permaneció como observador, y de hecho ya
integrada Europa ellos aun guardan una política migratoria autónoma y
continúa la vigencia de la libra esterlina. Los ingleses no iban a
permitir que Europa continental dictara su política monetaria ni migratoria.

Colombia, de su lado, ha jugado un papel ambivalente. Inicialmente se
rehusó a la idea en el año 2006, para luego decir que estaba de acuerdo
en la segunda mitad del 2007, y el día antes de la firma retirarse, lo
que produce la confusión que en la carta de constitución aparecen ocho
firmas mencionadas y en realidad solo hay siete. El Perú es el único
país suramericano que es impermeable a esta idea, aunque posiblemente en
el próximo gobierno se proceda a incorporar. Se comprende la razón por
la importancia de Venezuela en dicho banco y la estrecha relación del
presidente García del Perú con el ahora defenestrado Partido Acción
Democrática de Venezuela y más con el ex presiente Carlos Andrés Pérez,
compadre del presidente peruano. Es decir, la ausencia del Perú refleja
la ausencia de institucionalidad en la política exterior del país. El
Perú tampoco es un actor activo en UNASUR como se apreció con su
ausencia presidencial en Isla Margarita el fin de semana del 26 de
septiembre y antes en Santiago de Chile.

Perú y Colombia juegan en pared con Washington y apuestan a la política
lanzada por el anterior presidente de los Estados Unidos y que parte de
acuerdos bilaterales. Ambos países parecen tener una falta de política
exterior integracionista y sumarse al principio de Washington de dividir
para vencer, en el entendido que quien gana con la integración es un
solo país cuyo gobierno no les simpatiza. Cumplen el mismo papel con
UNASUR y el BANSUR que cumplieron antes en el pico de la crisis de la
deuda externa con el club de deudores (1984) que dejó de constituirse en
mayo de dicho año porque estos dos países sirvieron de puente a las
gestiones de Washington en contra, según dice el Embajador Alzamora
Valdéz, entonces Secretario Ejecutivo del SELA, en su renombrado trabajo.

Dice la Secretaria de Estado Clinton:

Un propósito central del Balance Cuatrienal de Diplomacia y Desarrollo,
que anuncié la semana pasada, es explorar una manera eficaz de diseñar,
financiar e implementar la ayuda externa y para el desarrollo, como
parte de una política exterior más amplia. Seamos realistas. El
porcentaje de nuestro presupuesto estatal que hemos destinado para el
desarrollo es menor que casi cualquier otro país avanzado. Y muy poco de
lo que hemos gastado ha contribuido a un progreso genuino y duradero.
Además, gran parte del dinero nunca ha llegado al beneficiario previsto,
sino que se ha quedado aquí en Estados Unidos para pagar salarios o
gastos indirectos de los contratos. Me he comprometido a ampliar los
vínculos con ONGs, pero quiero que una mayor parte de nuestros impuestos
se emplee de manera efectiva para obtener resultados tangibles. (1)

Con la atención renovada hacia América Latina es que, por ejemplo,
Washington apoya el golpe en Honduras y se ubica contra el presidente
legítimo de dicho país, pone las siete bases militares, lanza la IV
flota y admite el secuestro de sospechosos de un país a otro –en
referencia al profesor Beltrán de Colombia secuestrado en México y
aparecido en las cárceles bogotanas. Quiere hacerle más caso a la región
como en la década del 70, desafortunadamente.

La firma del convenio constitutivo

En el contexto del encuentro de presidentes de América del Sur y África,
siete de los ocho mandatarios suramericanos presentes (Hugo Chávez de
Venezuela, Luiz Ignacio Lula da Silva de Brasil, Rafael Correa de
Ecuador, Fernando Lugo de Paraguay, Evo Morales de Bolivia, Cristina
Kirchner de Argentina y Tabaré Vázquez de Uruguay), han firmado el
convenio constitutivo del Banco del Sur, cuya fundación fuera suscrita
en Buenos Aires el día anterior a la toma de posesión de Cristina
Fernández en diciembre del 2007. Prometieron, entonces, en la cláusula
sexta de la constitución hacer esto en 60 días pero tardaron 20 meses.
Ha sido un proceso bastante más acelerado que el proceso del fondo
multilateral del ASEAN que tardó 9 años para constituirse como tal,
recién en mayo del 2009, o que las instituciones europeas que tardaron
décadas. Ahora, como en el 2007, Colombia no firmó y el Perú ni apareció
en la foto.

A lo largo de estos dos años se había acordado que arrancará con un
capital global de 7 mil millones de dólares, que la votación en el
directorio será de un país un voto y que en el consejo de créditos,
hasta 70 millones será del mismo modo y por encima en proporción del
capital pagado. Este será pagado por los tres países grandes en una
proporción distinta de los cuatro países pequeños, que aportarán 400
millones de dólares cada uno.

El tamaño del capital suscrito inicial es de 7,000 millones de dólares
que es equivalente al doble del capital suscrito de la Corporación
Andina de Fomento. El monto autorizado de la CAF es 10,000 millones y el
monto autorizado del Banco del Sur es 20,000 millones según anunciara el
presidente Chávez. Se entiende que el capital suscrito de 7,000 millones
de dólares será aportado al banco en los próximos meses para iniciar el
reclutamiento de personal. La idea del banco del Sur es que no se
concentre en infraestructura para lo cual hay ya la CAF y el BID, sino
en proyectos que sirvan para cerrar la brecha de pobreza de la región
sudamericana.

La CAF es un pequeño banco de fomento de infraestructura y en este
sentido, el proyecto del BANSUR es de mucha mayor proyección. Será la
segunda mayor institución de su tipo tras el BNDES de Brasil, si se
incorpora su capacidad de palanca de tres veces y que le permitirá
prestar hasta 60,000 millones de dólares con un capital aprobado de
20,000 millones.

Con menos socios y más dinero, el BANSUR tiene el potencial de ayudar al
desarrollo de las zonas más pobres guardando el respeto al medio
ambiente y concentrándose en las brechas de la pobreza que laceran
fuertemente la topografía social sudamericana. Otro mundo es posible,
este es un primer paso.

Fuente: http://alainet.org/active/33345


Tags: integración, nuestra américa

Publicado por alvarocampana @ 17:43
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